A veces nos pensamos que la vida nos dice “no” cuando
sólo nos dice “espera”. Digo esto porque, ¿cuántas veces habremos querido desistir en la búsqueda y el esfuerzo
sobre algo?... Parece que el ser humano está predestinado a rendirse mucho
antes de alcanzar sus metas. Sin embargo, hay veces que la vida nos enseña su
intrigante sonrisa cuando menos lo esperamos, y es en ese momento cuando
empezamos a creer.
Es posible que muchas veces hayamos idealizado
nuestro objetivo y hayamos pensado que nuestras expectativas a penas rozan lo
realista. Solemos pensar que exigimos demasiado para lo que la vida nos puede
dar, y que es mejor conformarse con menos para no resultar decepcionado. Pero yo pienso que es hora de empezar a creer
que si exigimos algo y realmente nos lo merecemos , la vida nos lo concederá
tarde o temprano.