lunes, 7 de noviembre de 2011

Formo parte del gran porcentaje de personas que no saben quiénes son, es decir, que no se conocen a sí mismo. Si algún día por alguna casualidad repentina de la vida nos conocemos, no me preguntes ''¿quién eres?'' porque no podré contestarte a esa pregunta, ya que ni yo misma sé quién soy.
¿Personalidad? En estos tiempos hace un largo rato de falta. Pero ya no es cuestión de personalidad, es un cóctel de ignorancia mezclada con miedo y dudas. No sé quién soy, ni qué quiero para mi, que futuro, que hacer, que elegir, que desear... Es un túnel sin salida. La vida misma es un túnel sin salida, hasta que no te encuentras estás perdido. Pero, ¿qué remedios pones a ésto? Nada. Simplemente nos quedamos en la nada lamentándonos, dejándonos ir por el rebaño siguiéndolo como una desdichada cabra perdida y loca que no sabe ni quién es. Hay que avispar la mente, experimentar, caer y levantarse, errar como buenamente dicho es algo humano pero nos asusta este hecho, el qué dirán y pensarán es algo que no tiene que importarte. Lánzate y descubre quién eres y cómo te gustaría que te recordase la gente cuando ya no estés aquí. Busca tu inspiración.




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